domingo, 10 de noviembre de 2013

Poema del blog Saliary Roman (wordpress)

Oda al Suicidio


Mi felicidad proviene de otras respuestas.
Sólo solos somos libres.
Extenderemos la oscuridad más allá de la mañana.
Habla bajo, cuéntame tu secreto.
Sin sol, así las sombras no interrumpirán nuestra intimidad.
La noche ya no es amiga del sueño.
Dejaré que tu silueta sea oscura.
Compartiendo algo más que sábanas.
Se sentencia al verso, a ser cantado.


Puedo romperme.
Volverme pedazos.
Estar de nuevo allí flotando, a la luz del día.
Sola, en el vacío.
Rota.
No hay lágrimas.
No hay un por qué.
No hay sufrimiento.
En el día ya no hay sueños.
Sólo vacío. Vacío. Vacío.

Deseo  tener sed.
Algo que motive a mi ser,  a no extender las sombras más allá del amanecer.
Alejémonos del sol,
esta ficción de vida no tiene un final feliz.
El final feliz solo es el mío.
Alejémonos del sol,
así  las sombras no interrumpirán nuestra intimidad.
La noche no es amiga del sueño.
La penumbra es melodía en mis silencios.
Se sentencia al verso, a ser cantado.
No toda palabra triste, suena infeliz a mis oídos.
1902 “Virginia Woolf” by George Charles Beresford
Entiendes sobre mi agonía, tanto como el alcance de una pastilla.
La cura momentánea  regresa el dolor agudo.
Ya no hay soluciones, no hay amaneceres.
Logré ensanchar las noches.
La misma noche que me vio nacer,
me llama a vivir en ella.

Llorar nunca fue una solución.
Llorar tan sólo, es una pastilla más.
Otra pastilla más. Gracias por intentar ser una más.
La cura momentánea regresa el dolor agudo.

La “solución” no está en las ilusiones ajenas.
No hay respuestas para un resquemor agudo y sordo.
Aunque esta larga noche desplegase estrellas fugaces,
mis ojos ya no desean ver dulces destellos.
Están cómodos en la penumbra.

Hay algo más que horas en el día.
Necesito tener sed.
Lo más cercano a mi apetito,
es no querer extender más la noche.
Mis respuestas no son iguales a las tuyas.
Escucha. El vacío también sabe cantar, y es placentero.
1946 “Autorretrato dedicado a Marte R. Gómez” by Frida Kahlo.
Escucha.
El vacío también sabe cantar,
y es placentero.
La hiel ya no es parte de esto.
Existe una idea que me hace saludable.
Ya no. No quiero ensanchar la sombra.
Encontré mi serenidad.
Mi propia solución.
Mi propia vida.

Mi valentía y yo, compartiremos algo más,
a oscuras.
Esta historia no tiene un final feliz.
El final feliz solo es el mío.

 No toda palabra triste es infeliz en mis oídos.
No sé el por qué.
Sólo solos somos libres.
Quizás mañana sea otro día.
Hoy será mi última noche.
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Sabes: este poema me recuerda mucho a uno que escribí hace años. "Palabras más, palabras menos". En el 2005 hackearon mi foro y lo perdí (debería revisar los viejos cd o más los cassetes pero los nuevos ordenadores no tienen esta función). Desde entonces, guardo en distintas bitácoras lo que escribo. Ni bueno ni malo, lo hago porque las palabras anónimas no son la idea poética. El poema se completa con la biografía.
Años después reescribí el poema APOLOGÍA DEL SUICIDIO.

1 comentario:

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